EL DESAFÍO


En un mundo dependiente de las energías fósiles, el proyecto Solar Impulse es una paradoja, casi una provocación: aspira a hacer despegar y hacer volar de manera autónoma, día y noche, un avión propulsado exclusivamente por energía solar. Incluso efectuar la vuelta al mundo sin carburantes ni contaminación. Una meta inaccesible, sin dejar atrás los actuales límites tecnológicos en todos los ámbitos...